Entran corriendo y jugueteando a la micro, invadiendo con su presencia. Son tres a usanza de toda su energia juvenil. Buscan con objetivo y elección clara el asiento ke mas les gusta, la parte trasera y más alta de la micro, suben corriendo los peldaños, mientras la mamá busca la vip pa pagar, la micro avanza y ellos con sus cuerpos pequeños y frágiles danzan al vaivén del movimiento de la micro y el chofer que pensé todo el rato que venia en algo, les grita eufóricamente que se sienten, que así lo ponen nervioso, lo dice con gracia igual y algo le dice la madre, él sonríe, ella también y es como si esa voz de mando le hubiera enamorao y que en ella encontraba un posible papá.
La madre les grita que se afirmen, los niños ríen y se sientan separados cada uno en una ventana, la mama a mitad de pasillo les dice ke pa qué se sientan tan arriba si si se tienen que bajar luego y ellos ríen mirando hacia fuera de la ventana, ella se sienta con la mas chicoca y a ésta le da por decir "señor carabinero, que protege la nación" con entonación típica reconocible de himno y yo con espanto pienso que cada día el mundo esta peor y nefasto y qué les pasa a los niñxs, ké le hacen a los niñxs para que canten esas cosas y encima con tanta dulzura y respeto, justo en su momento de mirar por la ventana e imaginarlo todo con lo que ven de la calle... Y entonces la madre para colmo la acompaña dichosa en su cántico, para rematar el final con un tremendo "pacos culiaos" y risas de ellos y mía.
Qué sarcasmo mas bueno ese que te das cuenta al final que lo era, sarcasmo falso y desgraciado. Veo renovadas mis esperanzas y alma vuelta al cuerpo.
Y así con la cosa y que el sistema en si es odiado, desaprobado por muchos pero sigue quedando en un repudio verbal, un poco de angustia y nada más, donde la fuerza de revolución y acción es a medias y poco real , donde seguimos siendo parte en lo esencial, porque de seguro esa señora no le dirá en su cara a un paco, que es un paco culiao, se respeta la autoridad, toda autoridad vive y nos limita, encierra y me encierro aceptándola poco, medio sumisa bajo el poder de la adquisicion y las instituciones. Y la lucha a veces se toma los espacios del mismo sistema, pero siendo parte del equilibrio de él y no de su verdadera destrucción.
Y yo cargando el pase pa poder usar el metro pero pasándome en las micros, a medias siempre a medias y siguen matando a los animales aunque no me los coma y sigo viendo farmacias con veneno de esperanza, sigo aquí escribiendo sobre estas cosas cosificadas, tan solo siendo una parte de una mentira poco piadosa, embustera hipocrita y complaciente.
Quisiera que todxs fueramos como esos niñxs, entrando y siendo dueños de todo el espacio con vital energía, sin cesar frente a alguien que nos diga que está mal o que así no va a funcionar, reir e imaginar, burlarse de la autoridad, incluso la propia que es la más asfixiante y limitante y qué más, ser una Persona con energía y encanto de niñx.
Eso por ahora.