lunes, 28 de julio de 2014

Divinum de la pequeña muerte….



A lo lejos puedo ver la imagen de la virgen maría, difuminada, su silueta pura, casta y benevolente, todo lo que yo no estoy siendo mientras la miro. Veo hacia el otro lado, en un basto rincón de la pieza, otra imagen religiosa, mi preferida, Jesús crucificado, su cuerpo ensangrentado y descubierto, la boca semi abierta, los ojos mirando hacia arriba, las rodillas peladas, clavado a la cruz de madera, cerca de la muerte .Y pienso. Con maría no tengo nada en común, pero contigo Cristo, sí, ambos ahora tenemos los ojos volcados hacia arriba, la boca semi abierta, las rodillas peladas y estamos cerca de la muerte. Aunque la diferencia de de mí muerte con la tuya, es que yo muero del placer de unos varios orgasmos.
Mi muerte es pequeña y la tuya pretende salvar al mundo de los pecados del mundo que tu padre inventó. La diferencia de mis rodillas peladas y las tuyas, es que las mías son porque estoy de rodillas  en el suelo, recibiendo el pene de él, chocándome desde atrás hacia adelante, friccionando, calentando cada carne de mi vagina estrecha. La diferencia de mi cuerpo descubierto y el tuyo, es que el mío está libre y él, puede ver como cada poro se me  erecta , como cada movimiento de vaivén hace que mis senos salten, que mi cuerpo se abra y se cierre golpeándose entre sí,le contengo, le trago. La diferencia de nuestra cara, es que mis ojos están casi blancos de placer y tus ojos blancos de dolor. De mi boca salen gemidos y palabras sucias, de la tuya lamentos y perdón para los que no saben lo que hacen
Oye Jesús, Ambos decimos que hacemos el Amor. Cristo
        caen lágrimas de tus ojos, mientras me ves pecar, fornicar, caen lágrimas calientes de mi vagina, que llora chorreante, esparciendo su calor por todo mi cuerpo, endureciendo mis pezones, dilatando las pupilas, torciendo mis pies, los dedos, contrayéndo mis músculos, haciéndome llegar al paraíso por un par de segundos, para verte a tí jesús, llorar lagrimas blancas de tu pene omnipotente en mi boca jadeantemente impura.

martes, 1 de julio de 2014

Sobre Locura y Anarquía


Estoy seguro que hay quienes me etiquetarían de loco por algunos de los deseos que expreso. Muy bien, con gusto abrazo tal locura. Cuando el orden racional a probado su absurdo, aquellos que quisieran liberarse deben expresarse en términos de locura. Un festival, un remolino, la euforia aullante de ritos dionisiacos son verdadera revolución. Artaud y Julien Beck ambos han intentado esto, pero en el teatro. Y el teatro es mentira! Es tiempo de llevar esta locura fuera de los teatros y empezar a vivirla. Somos seres salvajes atrapados en las jaulas de la civilización. Ira, pesar, goce, éxtasis, histeria, todas nuestras pasiones animales necesitan liberarse, liberarse en público, ¡ahora! Pero ¿cómo? ¿Cómo evitamos ser enjaulados? ¿Cómo podemos ser libremente locos? ¿Cómo podemos convertirlo de mera idiosincrasia individual a revuelta anárquica? No lo sé. Todo lo que sé es que una crueldad demente debe ser apuntada hacia la civilización mientras el éxtasis erótico es apuntado a los amigos. Necesitamos aprender a gritar, llorar, reir, aullar, rugir, gemir, saltar, rodar, danzar, acariciar, besar, abrazar, follar, cantar, festejar. Necesitamos ser cuerpos, ser animales, libremente sin restricción. Esta será la mayor crueldad contra la civilización, pues tales acciones se burlan de ella sin piedad. Para aquellos que aman ser mandados, parecerá la mayor de las locuras. Pero para nuestros amigos, ya sean humanos, plantas, piedras, ríos, o cualquier ser salvaje, será el más gentil amor. Pues esta locura es Eros desatado.
Del panfleto, “Diatribas, ensayos y polémicas de Fauna Feral” (Iniciativas Caóticas, 1987)