jueves, 22 de junio de 2017

Sin malicia no hay delicia

la primera malicia de los 14 años,
 exitarnos besandonos mucho
sentir algo duro en mi vientre y pensar que es el cinturon
conocer el pene por primera vez
extraño.
formas que hasta ese momento eran mas simples en la imaginación
Malicia de quedarnos solo y rozar el límite de hacerlo y no hacerlo
entre sobajeos y sobajeos nos ibamos por ahí lejos, entre la ropa sucia y los libros de la iglesia
dame la prueba de amor te decía yo. A Dios le gusta que la gente se ame.
Dios es amor, hay que hacer el amor.

la segunda malicia a los 17 años,
   darte la primera vez a las dos semanas de besarnos y sobajearnos
hacerlo todo, intentarlo todo
    volarnos y andar volaos.
hacerlo volaos
peliar, andar peliaos, hacerlo peliaos
     empezar a maliciar, jalar
andar jalaos
hacerlo jalaos.
perdernos encimismaos

la tercera malicia a los 22 años,
que dejes tus marcas en mi piel
sentir dolor y placer
me violas
poséeme
sentir el dolor
sentirte con amor
sado maso
entre tú y yo.

¿la tercera es la vencida?

No. Nunca lo es.

viernes, 2 de junio de 2017

los raros y los normales

son como raros 
es como piola
es como cuando quiero dejar de decir como
me parecen un monton de atomos
distorsionados
eso nada mas es 
entre los raros se atraen, entre los normales se atraen o se aburren
o quizas nunca pasa nada
me gustaria intentar personificar el amar
me siento a perder
de ke nadie nunca me querer
no se ke creer si es mas bien una cuestion de puro hacer?
el sabor amargo acrecienta mi desdén para durar una eternidad
no kiero mas
y me lleno de culpas y aun sigo en mas
no lo puedo evitar, no lo quiero dejar.
Una rara con un normal, no se van a llevar, algo de raro debe tener ese normal y algo de normal debe tener esa rara para que se puedan pescar
están todos raros, ser raro ya es normal.

que la señora con la wawa en la micro a las cinco de la mañana con el polar encima y el frio por dentro.