sábado, 17 de mayo de 2014

El gato con hanta

Había una vez, había una segunda vez, había una tercera vez, había una cuarta vez, había una quinta vez, había una vez otra vez, una y otra vez en que un ratón le pega el hanta a un gato.
Al gato que le gusta mirar la luna porque es un clásico. 
El ratón sedujo al gato. El gato ahora tiene hanta. El ratón tiene bolas de pelo en la wata.  El gato se ha enamorado de ese ratón feo, sucio, pordiosero, lleno de escupitajos invadidos de mentiritas. ¿qué ha sido? ¿su cola? No lo sé, sólo puedo ver como anhelas ver la luna con él.  
Después.
El ratón con el gato, miraban la luna sobre el techo vertiginoso, así le dejaron los estupefacientes. La miraban juntos, veían las mismas figuras en ella, pero no. Pero no.
- Miau - dijo.
- Skuíck - terminó.

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