jueves, 2 de octubre de 2014

qué séyo

luchando contra las ondas, las imágenes y movimientos, difuminando cada sonido hasta hacerlo desaparecer, dejando las muecas, transplantándome silencio en el cuello y en los oidos, ahogándome en la oscuridad de la mente cuando están los ojos cerrados y no hay "espectáculo" más que el vacío mental que no conozco y no conoceré, porque mis ondas y las otras, esas las de afuera, se mezclan  y funden funden funden. Sale olor a quemado, pero es placentero el calor, me calienta el calor focalizado en alguna parte del cuerpo, los labios acalorados y rojos, las mejillas, maquillaje natural, hormonas, perfume natural, la podredumbre también es natural, siempre la recuerdo, la pienso y la reconozco, la siento pero se va, y vuelve, y la siento en la nariz, y será y será que el baño está muy encerrado y yo en el water, en mi intimidad máxima, donde lo acepto de mi y no le hago asco, envolá aveces sí, y me puse a escribir, la mierda me hizo inventarme la inspiración que deseo contener y soltar en concreto. entonces pensé que si me inspiro en el baño cagando, tenía dos opciones, una sería que lo que escribo es mierda, que viene de un estado dónde la mierda está literalmente jugueteando con el pensamiento y atrae la mierda del cerebro y la expulso con los dedos. La segunda opción es que mientras cago y expulso la mierda, me quedo limpia, pero de un blanco impuro y sin lavar, y ahí puedo ver un poco más claro. Pero no es ninguna de esas opciones, ni nada, sólo que pensé en la palabra disperso, y se me fue lo que iba a decir, he tenido una onomatopeya que no puedo encontrar y escribir en el cerebro y la blanca ha raspado un pedazo de sinápsis en estado de montaje.

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