La marihuana me posa sobre su nube, blanca y perfumosa, me sumerjo, entrando en la explicación y emoción de mis pensamientos, actuares y devenires, en constreñimiento, evocando sereno entendimiento, tranquilizando mi pesar, contemplando al otro y su esperpento.
Conducido voy por la sensación y el cambio de percepción que me hace entre ver y no ver los movimientos de mi cabeza, que se enraíza en la razón que mi mente cree poseer.
R E F L E X I O N E S encajadas en conexión de la marihuana y su efecto, siendo tan solo una idea, un convencimiento oculto bajo la premisa de la realidad que no es real y que por eso no es realidad.
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