miércoles, 28 de septiembre de 2016

Y te miro y se me revuelve la wata, asi como si tuviera risa contenida, un cosquilleo medio raro, te miro y quiero que me abraces más fuerte, que me mires de reojo como lo hago cuando estamos en el cine, que pienses en mí en el día, que quieras besarme cada cinco minutos como me dan ganas a mi, y te beso y te beso todo lo que más me permite mi ser todo tímido y cocoroco, todo lo que más me permite mi miedo a que pienses que soy pegote, todo lo que me permite mi idea de que no debo aburrirte ni que sepas que me tienes prendada, te beso y te beso todo lo que puedo permitirme porque quiero aprovechar de hacerlo mientras me lo permito y puedo, porque no sé hasta cuándo duren esos besos tuyos ni hasta cuándo pueda besarte, mirar tus ojos, sonreirte, decirte que me gustai mucho cuando estoy media curá. Hasta cuándo me vas a morder, hasta cuando voy a dejar que me marques.
Pucha oye me gustai caleta
soy una niña te dai cuenta? si supierai que soy una niña muy romántica.
oye pucha no me hagai sufrir te digo aveces, porque tengo miedo sabí, no quiero sufrir ni querer mas de lo que me quieren
qué miedos mas tontos digo yo
quiero puro que te enamoris de mi, perdidamente en mis ojos quiero sentir los tuyos, te deseo completo, te haría todo lo que me pidierai, te daria todo lo que quisierai tener de mi, excepto mi sufrimiento.
Y las lavandas, y me gustas tanto aunque aveces marchites la flor que tengo en mi mano para tí. La
marchita, y aveces con una pura mirada la resucita. Pero en una de esas no miradas, la dejo caer.

Y qué voy a hacer si no me corresponde. Dice que sí pero no le creo. Tiene esa misma mirada perdida y distraída cuando camina conmigo, esa que yo ponía cuándo pensaba en el tiempo pasado estando en el presente.

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