Hay situaciones que
precisamente
al no despilfarrarse tan ligeramente
enaltecen su significación personal
Tal y como tú
que al imposibilitarte alcanzar
el clímax de la realización personal
sino es vanagloriándose de tu cruda y polémica honestidad
te callas, y avanzas.
Tal y como tú
caminando de manera caricaturesca
mofándote de lo que pretendes ser
pensando en lo ridículo que es estar ahí
tan expuesta y atrapada a la misma vez
Te incomodas ante tanta atención.
El placer culpable de cosechar lo que sembraste, cabeza baja, ojos
irritados, ropa descuidada y piel accidentada, te germina una lúgubre sonrisa.
Todos deseamos saber si existes en consecuencia.
Deseamos presenciar a la ácida lengua desgarrando cual desafortunados
tímpanos utilizando tus putrefactas y nauseabundas palabras que ennegrecen
hasta el más minúsculo atisbo de inocencia escondido en lo más recóndito de la
consciencia, tal y como lo haces al escribir.
Adelante estremece mi vigilia quebranta mis prejuicios pulveriza cada
axioma que creía sagrado vierte un bidón de radón sobre mi consciencia y hazla
volar.
Que el tóxico humo negro invada cada dimensión de mi cuerpo como si
fueran tus palabras, y oxídalo.
Que sea una grotesca masacre sin sobrevivientes ejecuta a cada recuerdo
prisionero y borran mi nombre por completo de la faz de la tierra.
Degolla cada animalejo concebido por las blancas mentiras y dáselos a
comer crudo a cada charlatán que hizo creer que tus palabras debían ser
censuradas e incluso condenadas.
Haz explotar mi compresión a por el mundo.
Que de existir tu mirada hace cinco siglos atrás, que no quepa duda
alguna, se hubiera extinguido entre las cenizas de la hoguera.
Quién eres y quién eres de
verdad.
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